LAS PARTES DE UNA ARAÑA


Recordarán que estos bichos no tienen cabeza y tórax separados, sino unidos en el llamado cefalotórax, que junto con el abdomen forman el cuerpo de la araña. Casi todas tienen 8 ojos muy sencillos, pero en realidad son bastante miopes.

Las partes principales de una araña, vista de costado y desde abajo. Las patas y los palpos no fueron dibujados íntegramente. De todas maneras, verás que las patas se numeran de adelante hacia atrás.
Tienen varios apéndices muy característicos: adelante los quelíceros que terminan en una uña aguda por donde inoculan la ponzoña. Le siguen los palpos o pedipalpos, que usan para manipular la presa, para palpar el suelo e incluso para trepar. El extremo de estos palpos es importante para nosotros. Si el extremo es fino, el animal será una hembra o un juvenil; si está engrosado será un macho, ya que allí se encuentra el órgano copulador llamado bulbo.

Después tenemos los cuatro pares de patas locomotoras. En el extremo final del abdomen podemos ver unos apéndices más chicos que son las hileras o hilanderas, que tienen las glándulas que segregan la seda o tela de araña.

Los quelíceros vistos de frente.
Las uñas o garfios son huecos y por allí pasa
la ponzoña que inmoviliza a su presa.
Palpo o pedipalpo de un macho adulto. En el tarso está el aparato copulador o bulbo, que termina en un estilete más o menos fino que introduce en la genitalia de la hembra.

Saber diferenciar juveniles, machos y hembras nos permitirá comprender mejor cómo es la vida de una araña. Los machos viven menos tiempo que las hembras y son generalmente más chicos, a veces mucho más chicos). Son flacos y de patas largas, mientras que las hembras nos parecen más robustas y con el abdomen mucho más gordo. Muchas hembras tienen una placa dura en el vientre, el epigino u órgano sexual externo que indica su madurez. Una vez copuladas, estas hembras pondrán muchos huevos dentro de distintos tipos de saquitos de seda (ootecas), de los cuales a cierto tiempo saldrán arañitas.

En las licosas (ver luego), las madres transportan la ooteca colgando de las hileras. Cuando las arañitas salen de la ooteca se trepan sobre la madre, que las transporta hasta su dispersión.

Los cuerpos de las hembras son más robustos y con el abdomen más gordo que los machos. Pero lo más seguro para diferenciar los machos son los bulbos de los palpos , porque te podrías confundir con una hembra flaca.
Los machos son más flacos que las hembras. En la pareja de arriba, el macho está a la izquierda. En algunas arañas, como la viuda negra, el macho es mucho más chico que la hembra (abajo, a la derecha). En los dos casos las arañas cuelgan patas arriba de las telas.

Las licosas son muy buenas madres. Cuando las hijas salen de la ooteca, las siguen cuidando y las transportan sobre su cuerpo. Cuando las arañitas cambian la piel, se dispersan y ya se las arreglan solas. Sacado de Kaston y Kaston, 1953.