Muchas arañas... poco
peligro
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Para ello disponen de telas, agilidad, fortaleza y... ponzoña. Estas características determinan una actitud aún confusa en el común de la gente, que varía entre considerarlas amigos que nos ayudan a controlar nuestras plagas, hasta asesinos peligrosísimos, que nos acechan para matarnos. Los conocimientos científicos actuales nos
llevan a una posición mucho más cercana a la primera, constatando, además, que son
animales extremadamente útiles para el estudio de temas de interés general. Aquí
vamos a dar algunas pocas características de las arañas, aquellas que resultan
imprescindibles para comprender estas páginas. Visita también el sitio web: |
Tal vez ya sepas, que estos insectos, a los que comúnmente llamamos bichos, no tienen cabeza y tórax separados, sino unidos en el llamado cefalotórax, que junto con el abdomen forman el cuerpo de la araña. Casi todas tienen 8 ojos muy sencillos; en realidad y salvo los llamados saltícidos, son bastante miopes. La foto corresponde a una |
Las partes
principales de una araña, vista de costado y desde abajo. Las patas y los palpos no
fueron dibujados íntegramente. De todas maneras, verás que las patas se numeran de
adelante hacia atrás. |
Los apéndices (haz clic en la foto para ver esquema explicativo)
Tienen varios apéndices muy
característicos. Adelante están los quelíceros, que terminan en una uña aguda por
donde inoculan la ponzoña. Le siguen los palpos o pedipalpos, que usan para manipular la
presa, para palpar el suelo e incluso para trepar. El extremo de estos palpos es
importante para nosotros. Si el extremo es fino, el animal será una hembra o un juvenil;
si está engrosado será un macho, ya que allí se encuentra el órgano copulador llamado
bulbo. Después tenemos los cuatro pares de patas locomotoras. En el extremo final del
abdomen podemos ver unos apéndices más chicos que son las hileras o hilanderas, que
tienen las glándulas que segregan la seda o tela de araña. |
¿Hembra o macho? (haz clic en la foto para ver esquema explicativo)
Saber diferenciar juveniles, machos y
hembras nos permitirá comprender mejor cómo es la vida de una araña. Los machos viven
menos tiempo que las hembras y son generalmente más chicos; a veces, mucho más chicos.
Son flacos y de patas largas, mientras que las hembras nos parecen más robustas y con el
abdomen mucho más gordo. Muchas hembras tienen una placa dura en el vientre, el epigino u
órgano sexual externo, que indica su madurez. Una vez copuladas, estas hembras pondrán
muchos huevos dentro de distintos tipos de saquitos de seda (ootecas), de los cuales a
cierto tiempo saldrán arañitas. Las arañas
madres denominadas licosas, transportan la ooteca colgando de las hileras. Cuando las
arañitas salen de la ooteca se trepan sobre la licosa madre, que las transporta hasta su
dispersión. |
Protección de crías
En las licosas, las madres
transportan la ooteca colgando de las hileras. Cuando las arañitas salen de la ooteca se
trepan sobre la licosa madre, que las transporta hasta su dispersión. Las licosas son muy buenas madres. Cuando las hijas salen de la ooteca, las siguen cuidando y las transportan sobre su cuerpo. Cuando las arañitas cambian la piel, se dispersan y ya se las arreglan solas. Sacado de Kaston y Kaston, 1953. |
| Haz clic en las fotos de las arañas, para conocer su nombre científico y un poco más sobre ellas. | ||||
Oecobius![]() |
| Haz
clic en las fotos de las arañas, para conocer su nombre científico y un poco más sobre
ellas.
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El peligro ... no es mucho
| ¿Cómo decirlo? Probemos así...
Las arañas, pobres, no tienen el mas mínimo interés de
mordernos. Cualquier animal muerde para comer o para defenderse. Animales
que pesan gramos o décimas o centésimas de gramo, comerse a gigantes de 60 a 80 kilos,
francamente, difícil. Por lo tanto, la única posibilidad es en defensa propia. Puede suceder que nos muerda algún animal que nos
amenazaba y no lo vimos, lo tocamos inadvertidamente, lo apretamos en una ropa vieja
colgada, en una mudanza, en un arreglo del galpón o del garaje. Puede ser, pero siempre será un accidente, que ni nosotros y mucho
menos ellas hubieran deseado. Las arañas no atacan, se defienden. Y por suerte, en
nuestro país, son muy pocas las arañas que muerden con alguna facilidad (licosas,
polibetes, segestrias, algunas tarántulas que cruzan la carretera) y éstas, además, no
son peligrosas por su ponzoña. La más peligrosa, la araña del cuadro u
homicida, Loxosceles laeta, es sumamente tímida y habita en lugares que uno
no frecuenta por años. Por eso, teniendo cuidado en mudanzas o arreglos grandes, usando
guantes, los riesgos se acercan a cero. Recuerda que ... las arañas no nos atacan sin motivo, se defienden cuando presienten peligro. Son comportamientos de naturaleza diferentes. |
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| Usando datos del Centro de
Información y Asesoramiento Toxicológico (CIAT), en 1996 se registraron 239 casos
clínicos por animales ponzoñosos, de los cuales un 40% correspondió a arácnidos, en su
mayoría Loxosceles. Aunque hubo algunos casos
graves, no se registró ninguna muerte en todo el período
1994-1997. Como ven, el aracnidismo no es un problema importante en el Uruguay.
La incidencia de la peligrosa araña del bananero, un bicho grandote y mordedor que venía
principalmente desde el Brasil, ha disminuído drásticamente con el cambio de sistema de
envase de la banana: desde los grandes cachos, donde venían hasta ratones y
lagartijas, a las pequeñas cajas actuales. Finalmente, la araña del lino Latrodectus mactans (parecida
a Steatoda grossa, pero con manchas rojas), se
encuentra alejada de las ciudades, es pequeña y muy poco mordedora. Vive sedentaria en
telas a nivel bajo, siendo imposible que muerda a través de zapatos o botas. En fin, no
hay mucho por qué preocuparse. Susto sí; peligro real, no. |
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