Canal químico                                     Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable
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El canal químico es fundamental para el encuentro y, por lo generalizado, parece ser muy antiguo en las arañas. Me refiero a la emisión de feromonas sexuales por parte de la hembra. Si bien algunas de estas feromonas son transportables por el aire (35, 48, 66), la mayoría son sustancias que se liberan asociadas a la seda de la hembra y actúan cuando el macho entra en contacto directo con ellas (feromonas sexuales de contacto: 41, 57). El reconocimiento frecuentemente se da en la periferia de la telaraña de una hembra, pero también puede existir el seguimiento de rastros dejados por hembras vagabundas. Recuerdo claramente el contenido de una trampa de caída en Sierra de las Animas, Uruguay: una única hembra de una especie infrecuente de Clubionidae y...Ądiez machos de la misma especie!, que cayeron probablemente siguiendo el rastro de la malograda hembra (24). Varios autores revisaron la comunicación química en arañas (44, 52, 67). Comunicación vibratoria
Comunicación acústica
Comunicación táctil
Comunicación visual


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Comunicación vibratoria                                      Enlace a referencia bibliográfica

En las especies que viven en telas, la comunicación vibratoria resulta muy importante para el encuentro de los sexos. Recordemos que la telaraña es una red de captura de presas, una excelente conductora de vibraciones, que permite a la araña ubicar rápidamente a su víctima. Esta propiedad es utilizada por los machos para emitir su mensaje nupcial en forma de códigos de tironeamientos, característicos de cada especie. Las vibraciones del sustrato también son utilizadas por otras arañas para comunicarse a través de hojas, tallos, ramas, corteza o el propio suelo (59, 61). Comunicación acústica
Comunicación táctil
Comunicación visual

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Comunicación acústica                                        Enlace a referencia bibliográfica

La comunicación acústica de las arañas no tiene la espectacularidad de aves, anfibios, grillos o chicharras, ya que generalmente no es audible por nosotros. Sin embargo es relativamente frecuente, sea por percusión o, ya independiente del sustrato, por estridulación, es decir, por sonidos generados al raspar un elemento contra un área rugosa. Algunos autores revisaron el tema (46, 70). Cuando las hembras se dirigen inequívocamente a parlantes que emiten una grabación sonora de un macho cortejante, constatamos la comunicación acústica a pesar de no percibirla. La comunicación acústica es interesante por ser a distancia y relativamente independiente del medio (del suelo, de la luz). Comunicación táctil

Comunicación visual


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Comunicación táctil

La comunicación táctil, la más antigua, está presente en todas las especies pero, al actuar a corta distancia, es la última barrera y se llega a ella por lo general luego de establecer la comunicación por medio de otros canales. Puede ser muy importante para animales estrictamente nocturnos o cavernícolas. Comunicación visual

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Comunicación visual                                                               Enlace a referencia bibliográfica

La comunicación visual es particularmente llamativa en aquellas especies de arañas que tienen visión al menos moderadamente buena, principalmente en saltícidos y licósidos. Los primeros pueden muchas veces reconocer al congénere sin recurrir a cortejos muy conspicuos, en base a su excelente visión, que incluye colores. Los licósidos - generalmente de colores crípticos - recurren a movimientos sumamente ostentosos para ser percibidos a mayor distancia, potenciando las señales con pelos que aumentan el tamaño aparente de los apéndices utilizados (ver figura). Las primeras descripciones, hoy clásicas, fueron del cortejo de especies británicas (7, 8).   Volver al comienzo

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